Hermandad de San Gil de Écija

Nuestro Arzobispo sí piso el barro



Desde luego nada más lejos de nuestra intención y del contenido propio de este Boletín el decir si tal ó cual político de turno pisó o no pisó el barro. Lo importante es que nosotros, como Hermandad, como movimiento especializado dentro de la Iglesia, sí debemos estar satisfechos con la actitud de nuestro pastor diocesano.

Nuestro Arzobispo estuvo dónde tuvo que estar, con la gente. Y entró en sus casas y oró con ellos. En estos días muchos afectados se quejaban de la soledad tras las riadas, de la impotencia, de que se les escapaban los días previos a la Navidad, la propia Nochebuena, la Nochevieja, y casi los Reyes. En el día de hoy, con casi todas las necesidades cubiertas a pesar de la crisis, muchos ecijanos esperaban no sólo un electrodoméstico perdido, sino una palabra de cariño, una mirada de complicidad, una sonrisa de esperanza.

Nos decían algunos sacerdotes, que habían visto en misa a personas que fueron visitadas por el Arzobispo y que hacía años y años que no entraban en la Iglesia masque para funerales, bodas y comuniones, y algunas... ni eso, se quedaban en la puerta. Saquen sus propias conclusiones.

Caritas funcionó con todo su potencial, y si no hizo más, es que hizo todo lo que pudo, y nada más se pudo. Decía un viejo aforismo que "quien hace todo lo que puede no está obligado a más". Pero ahí deberíamos hacer una reflexión. ¿Podríamos haber hecho algo más las hermandades,...ó la Iglesia?



Aquí nos topamos con el mismo muro: los recursos. La Iglesia, mal que les pese a muchos pseudo-progresistas, es la institución que más hace por el dolor ajeno, por la caridad, por la salud, por la educación,... y con lo que tiene...y gratis. Estamos atacados continuamente por campañas de desprestigio, quieren que se dé dinero a ONG, s de oscura gestión y diversos destinos poco menos que estrafalarios y vacíos de practicidad. Y cuando llegan estas riadas, y estos lodos,..¿dónde están tantas y tantas ONG, s?, dónde están los nunca más.



Somos un pueblo paciente y muchas veces apático. Aguantamos y aguantamos. Pero, lo que de verdad importa.... la Iglesia, nuestra Iglesia, dio la cara, estuvo y está.



Respecto a las Hermandades, y en lo que respecta a la nuestra, puesto que Dios nos libre de hablar de las demás. ¿Y si hubiésemos tenido un buen voluntariado? Hemos clamado ya durante años en el desierto, y ninguna voz se alzó. Para esto entre otras cosas debemos de estar las Hermandades. Si hubiésemos tenido un buen grupo de voluntariado hubiésemos acudido dónde hubiésemos hecho falta, con nuestros escasos medios, pero con nuestro gran potencial humano. Ser hermano no es vestir la túnica una vez al año, y así cumplir con nuestra conciencia cristiana y cofrade. Ser hermano es comprometerse con nuestros Titula res y con los demás. Así de sencillo y así de difícil.





Por ello, queremos aprovechar para potenciar ese voluntariado, hoy quimérico, pero quizás mañana real y palpable. Un voluntariado que sirva para visitar enfermos; para acudir a compañía de personas solas; para apoyar a la Parroquia y a nuestro Director Espiritual; para estar atentos a posibles emergencias como la vivida; para estar dispuestos a enseñar a niños de la Hermandad materias como informática, apoyo a sus asignaturas, idiomas, etc. en las excelentes instalaciones que vamos a tener, etc., etc. Todo se dará gratis, pero ahí estará nuestra conciencia del deber cumplido, y como se decía..."dad y recibiréis"...

EL ILTMO. SR. ARZOBISPO VISITA NUESTRA CIUDAD POR LAS INUNDACIONES

SEVILLA (23-12-10).-El arzobispo de Sevilla, Mons. Juan José Asenjo Pelegrina, se hadesplazado a la localidad de Écija (Sevilla), profundamente afectada por las recientes inundaciones. El arzobispo, acompañado en todo momento por el vicario de zona, Luis J. Rebolo; la directora de Caritas Interparroquial, Fátima Godoy; el arcipreste y los sacerdotes de Écija, realizó una visita a la Unidad de Control de Emergencia y mantuvo una reunión en el Ayuntamiento con el alcalde, Juan Wic Moral, y otros miembros del equipo municipal de gobierno.

Encuentro en el Ayuntamiento

Allí hizo presente la oración por los damnificados y la solidaridad de toda la Iglesia de Sevilla, ofreciendo, además, la colaboración que se estimase oportuna por el Consistorio Municipal para paliar con ayuda de la Iglesia los graves daños sufridos.

El alcalde y las concejalas de Asuntos Sociales, Participación Ciudadana y Fomento felicitaron al arzobispo por la labor desempeñada por los párrocos y la Caritas Interparroquial, de la cual aseguran que han recibido una inestimable colaboración y ayuda.

Visita a las calles más afectadas por las inundaciones

Posteriormente, acompañado también de voluntarios de Protección Civil, visitó casa por casa las calles más perjudicadas -Cava, Padilla, el barrio de Canato y la Iglesia de Santa Ana- animando a los feligreses, orando con ellos en casas y calles llenas de lodo, e impartiendo su bendición. Los vecinos agradecieron la visita con gestos de afecto y cariño hacia el prelado sevillano, con quien compartieron sus experiencias y a quien pudieron mostrar los daños causados por el desbordamiento continuado del arroyo de la Argamasilla.

El arzobispo visitó también las Iglesias de Santiago, La Victoria y Santa Ana, anegadas por el agua en varias ocasiones.